Los textos narrativos no literarios emplean la función referencial y el lenguaje denotativo:
La función referencial o cognitiva está centrada en el contenido del mensaje, en los aspectos propiamente informativos de la comunicación. Es inseparable de la actividad discursiva. (Doron y Parot. 2008, p.264)
Roman Jakobson (1994) expresó que los seres humanos se comunican y transmiten múltiples mensajes según un determinado fin ya sean deseos, órdenes, sentimientos, opiniones entre otros. De ahí que la función referencial sirva para establecer y definir las relaciones entre el mensaje y el objeto a que hace referencia.
Esta función se presenta en los contextos informativos, en los discursos científicos o de divulgación, se enfoca, generalmente, en transmitir conocimiento (Cohelo, F. 2011).
Según el lingüista y psicólogo Karl Bühler esta función también es conocida como la función denotativa, informativa o simbólica.
Indica el significado primordial, formal y objetivo que posee una palabra o frase. Es un término que deriva del latín Denotāre, denotatĭo, que significa “indicar, anunciar, significar”. (RAE. 2022).
La denotación es el significado de las palabras que encontramos en el diccionario y funcionan de forma literal para todas aquellas personas que hablan el mismo idioma. Es la forma que se emplea en las explicaciones formales y científicas.